
Libertades Públicas en Cartas al Director
El Mercurio, sábado 11 de junio de 2011
“El yo y sus ganas”
Señor Director:
El año 1896, la Corte Suprema de EE.UU. resolvió que no existía discriminación alguna en la legislación del Estado de Louisiana, la cual obligaba la separación entre negros y blancos en los vagones de trenes. (Plessy v. Ferguso 163 US 537). En 1954, interpretando la misma XIV enmienda, la corte decidió que la separación entre negros y blancos en establecimientos de educación pública era inadmisible (Brown v. Board of Education 347 US 483). Afortunadamente, dicha decisión judicial resulta hoy indiscutible.
El señor Jaime Antúnez, en carta publicada el día jueves, sugiere que la acción de 35 profesores universitarios de poner en la palestra el requerimiento de matrimonio para personas de un mismo sexo como respeto al principio de igualdad y dignidad humana es señal de decadencia. Afortunadamente, sus dichos son hoy discutibles.
Concuerdo con el señor Antúnez en que aquello que ha caracterizado a los grandes hombres ha sido su inteligencia en saber confirmar y desarrollar las grandes conquistas de la edad moderna. Como lo demuestra la historia jurisprudencial de los Estados Unidos, ello no sería posible sin una disposición a someter a examen crítico las costumbres y tradiciones heredadas. El sentido de la revisión de concepciones y fallos anteriores radica en el sano pensamiento ciudadano de que el estancamiento de ideas discutidas en el espacio público es el inicio de la decadencia de las grandes naciones.
Cristóbal Hasbun López
Director de Extensión
Libertades Públicas A.G.